
Dejen de desperdiciar espacio en el suelo con esos secadores para pastillas de freno
Si todavía utilizan esos hornos convencionales para curar las pastillas de freno, ya saben cómo funciona: se calienta el aire, y este a su vez calienta la pieza. Y hay que esperar… y seguir esperando. Es un proceso lento. Para lograr una curación adecuada, se necesitan túneles enormes que ocupan la mitad del espacio del taller. Es simplemente mucho espacio desperdiciado.
Nosotros lo hacemos de otra manera, utilizando luz infrarroja de onda corta. En lugar de calentar el aire alrededor de la pieza, la luz actúa directamente sobre la capa de pintura.
Cómo funciona realmente
Imagínense la diferencia entre una brisa suave y los rayos del sol en un día de verano. La luz infrarroja de onda corta no afecta solo la superficie; penetra profundamente en el material y lo calienta desde adentro hacia afuera.
Lo mejor es que no hay necesidad de esperar una hora a que el horno alcance la temperatura adecuada. Estas lámparas están listas para usar en segundos. Como el calor está muy concentrado, se puede reducir significativamente el espacio necesario. Hemos visto cómo se reemplazan líneas de cocción de 20 metros por túneles de IR de 5 metros. Se obtiene la misma calidad de curación, pero se recupera el espacio perdido.
Aspectos a tener en cuenta
No se trata de simplemente conectarlas con un cable de extensión estándar. Para alcanzar estos niveles de velocidad, se utilizan tubos halógenos de cuarzo de alta potencia. Estos tubos generan mucha energía, lo que permite evaporar los disolventes y curar las resinas rápidamente.
El problema es que estos tubos consumen mucha corriente eléctrica. Si se colocan demasiadas lámparas en un mismo espacio, es necesario asegurarse de que los cables y los gabinetes de control puedan soportar esa carga. De lo contrario, podrían quemarse.
Además, estas lámparas se calientan mucho. Es necesario utilizar aislamiento de primera calidad en los túneles, de lo contrario, la estructura externa se calentará mucho.
Aplicación en el taller
Cuando instalamos estos equipos para curar pastillas de freno, no las colocamos en fila. Las distribuimos de forma estratégica para evitar zonas frías y asegurar que todas las pastillas se sequen uniformemente.
Es una gran mejora en comparación con esos hornos antiguos a gas, que tardan mucho en calentarse. Con estos equipos, basta con encenderlos y acelerar el proceso de curado, para así poder producir más piezas.