
Cómo curar correctamente las pastillas de freno con calefacción por infrarrojos
Curar las pastillas de freno requiere un equilibrio delicado. Si la parte exterior se seca mientras el núcleo sigue frío, es posible que aparezcan grietas térmicas y esas molestas burbujas en su interior. Es un desastre.
Por eso optamos por utilizar la calefacción por ondas cortas de infrarrojos. En lugar de calentar simplemente el aire en un horno, el calor de las ondas infrarrojas llega directamente al material. De esta manera, la resina se cura desde adentro hacia afuera, lo cual es exactamente lo que queremos.
Manejando el calor
No se puede simplemente aumentar al máximo la temperatura. Si se excede esa temperatura, las piezas se agrietarán. El truco está en ajustar la potencia y la longitud de onda según la densidad del compuesto utilizado. Utilizamos emisores de ondas cortas de alta intensidad, ya que reaccionan rápidamente. Tan pronto como los sensores detectan que el material ha alcanzado la temperatura adecuada, las lámparas pueden reducir su intensidad de inmediato. Así se evita que la superficie se encoge y se formen agujeros en la estructura de las pastillas de freno.
Los componentes necesarios
Por lo general, utilizamos tubos de cuarzo-halógeno. Usamos recubrimientos especiales para lograr el espectro de luz adecuado, y los conectamos a un sistema de control PID para mantener todo estable.
Un consejo importante: mantenga su fuente de energía limpia. Los picos de voltaje son un verdadero problema; pueden dañar los filamentos mucho antes de lo esperado. Utilizamos conectores industriales estándar, así que cuando sea necesario realizar mantenimiento, solo hay que reemplazarlos y seguir trabajando.
La realidad en el taller
El problema con la calefacción por ondas infrarrojas de alta densidad es que consume mucha energía. Aunque puede reducir el tiempo de curado en un 40%, también genera mucho calor. Es necesario tener ventiladores y sistemas de extracción de aire adecuados. Si el horno no puede evacuar bien el calor, este se acumulará en su interior, lo que causará que los sensores den resultados erróneos. Además, mantenga los reflectores limpios. Un poco de polvo en los espejos puede reducir la eficiencia del sistema y crear puntos calientes en las pastillas de freno. Es una solución sencilla, pero hace una gran diferencia.