
Evitando que las líneas de curado de las pastillas de freno den problemas
Si alguna vez has tenido que lidiar con la producción de pastillas de freno, sabes lo complicado que es. Si ese material de fricción no se adhiere perfectamente a la placa base, entonces hay un problema. Todo se resume en el calor. Pero no cualquiera: debe ser un calor constante.
Hemos diseñado nuestros módulos infrarrojos para que puedan funcionar durante 24 horas seguidas, sin esos molestos descensos de potencia o fluctuaciones térmicas que arruinan todo el proceso de producción.
Lidiando con la potencia y el voltaje
Las fluctuaciones de potencia son un verdadero problema. Para evitarlas, no nos basamos en conjeturas. Diseñamos cada módulo teniendo en cuenta exactamente cuán rápido se mueve la cinta transportadora.
Utilizamos emisores de ondas cortas de alta potencia, ya que logran alcanzar la temperatura deseada en cuestión de segundos. Muy rápidos. Realmente rápidos.
Tampoco utilizamos transformadores baratos que causen caídas de voltaje. Ajustamos el voltaje directamente al sistema eléctrico de tu planta. Si utilizas un sistema de 400V, necesitas contactores robustos en tu gabinete de control. Si usas interruptores de baja calidad, estos se quemarán bajo la presión de un trabajo continuo de 24/7. Es así de simple.
Elegir equipos que realmente duren
Utilizamos vidrio de cuarzo con recubrimientos especiales para ajustar la longitud de onda. ¿Por qué? Porque queremos que el calor penetre profundamente en la pastilla de freno, en lugar de solo quemar su superficie y dejar el centro frío.
Pero el verdadero problema suelen ser las conexiones. Allí es donde fallan la mayoría de las líneas de producción.
Utilizamos bases reforzadas tipo R7 o Sk15 para garantizar una conexión sólida. Una conexión floja genera puntos calientes, y esos puntos calientes destruyen las lámparas. Al ajustar las tolerancias de los componentes, evitamos que los cables se suelten debido a la expansión y contracción del metal debido al calor.
El equilibrio entre calor y hardware
Ahora bien, hay un problema: estos módulos generan una cantidad enorme de calor, y el chasis de la máquina lo sentirá. El chasis sufre mucho por toda esa energía radiante.
Debes asegurarte de que tus ventiladores de refrigeración y protectores térmicos puedan manejar esa cantidad de calor. Si no haces eso, terminarás con rieles de la cinta transportadora dañados.
Es un equilibrio. Cuando mantienes el hardware fresco, la potencia se mantiene estable. Así podrás completar un turno completo de producción sin ningún problema.